Nos esperan unas jornadas de transición hasta la llegada finalmente del verano, la inestabilidad será la protagonista de estos días. Durante las tardes las temperaturas descienden y se siente esa sensación de frío húmedo que ataca a los huesos. La temperatura más alta se alcanzará en Ourense como es habitual, y la más baja en Santiago de Compostela.
El viento sopla suave, del tipo de brisa hacia el noroeste. Se cumple el dicho “ata o 40 de maio nos quites o saio”. Ni del paraguas podemos librarnos hasta el próximo anticiclón que se espera llegue a mediados de semana para dar la bienvenida a la temporada de estío.