Antes de determinar la calidad de una pintura, hay que tener en cuenta que sus características se ajusten a los parámetros que demanda la superficie o soporte sobre el que se va a pintar. Tiene diferentes necesidades una pared de una casa que un recubrimiento sobre un artefacto de hormigón o cemento,o una fachada.
Una vez determinado esto, podemos hablar de que la calidad de las pinturas está relacionada con la cantidad de aglomerante de su formulación.
Otros factores pueden ser la resistencia a las fisuras, durabilidad, la permeabilidad, tamaño de las partículas de composición, contenido en disolventes orgánicos, sencillez de descontaminación… y atendiendo a las necesidades se emplea pintura vinílica, pintura plástica o pintura especial (antihumedad, repelente de hongos, térmica).